noviembre 02, 2011

No more baby.


Hay veces en las cuales debemos tomar el control de la situación y no dejar que nos pasen por arriba. Decir NO, en vez de tanto SI. Sentar cabeza y no dejarse llevar por la tentación de sus palabras, su voz, su cuerpo. ¿Quién se cree que es? ¿Quién le dijo que tenía el derecho de volver cuando quisiera?
No es nada nuevo, no es que un día te levantaste y te diste cuenta del imbécil que era. No, tú ya lo sabías pero no lo querías aceptar, porque claro, ¿quién haría eso durante tanto tiempo y con tanta naturalidad? Bueno, él lo hizo durante años. Te sientes una ingenua total, todo este tiempo creyéndote sus mentiras, cayendo en sus trampas como una torpe niña sin darte cuenta de que para él, era sólo un juego. CADA vez que se quedaba sólo, volvía a tus brazos. Pero no más. Un día, nuevamente sólo, volvió al tan conocido terreno esperando que te creyeras todas sus blasfemias otra vez, esperando que caigas en su jueguito, pero no fue así. Vaya uno a saber de dónde tomaste tanto coraje para mandar a pasear al "amor de tu vida", pero lo hiciste y se sintió de maravilla. Te sentiste orgullosa de ti misma, porque ya no te dejaste usar por ese idiota, no te creiste sus mentiras ni caiste en sus trampas, saliste parada como una triunfadora. No te dirigió más palabra, pero ¿qué con eso? ¿a quién le importa? Le cerraste la boca y ya sabe que contigo, no se puede jugar así.

1 comentario:

Sin entidad. dijo...

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